El rey y las hormigas
Un rey muy aficionado a los cuentos ofreció una gran recompensa a quien le contara uno que no se acabara nunca. Un forastero empezó: «En mi país, el rey llenó sus graneros de trigo. Llegó una plaga de hormigas, que abrieron un agujerito por el que cabía un solo grano. Entró una hormiga y se llevó un grano». «¿Y qué más?», preguntó el rey. «Entró otra hormiga y se llevó otro grano». «¿Y qué más?». «Entró otra hormiga y se llevó otro grano...». Así estuvo durante meses, con toda calma.
Fuente: gutenberg.org · Te quedan 121 historias graciosas nuevos