Chistes de borrachos
Cortos, largos, malos, buenísimos, de Jaimito y de animales. Para cualquier edad y ocasión.
Disculpe, mi sargento
Un borracho se tropieza con un soldado y le dice: —Disculpe, mi sargento. El soldado, enojado: —¡¿Sargento?! ¿No ve las estrellas?
Al Señor, dos velas
Entra un borracho a un bar. El mesero se le acerca y le pregunta: —¿Qué le pongo al señor?
Durmiendo la mona
Un borracho está en una jaula del zoológico cantándole una canción de cuna a la gorila. —¿Qué demonios hace usted ahí? —le pregunta el guardia.
Mi marido es un bombón
—Mi marido es un bombón. —¿Es lindo?
Padre e hijo
Dos amigos muy borrachos salen de un bar a punto de cerrar. —Oye, ¿por qué no vamos a mi casa a seguir la fiesta? —No, mejor a la mía, que está cerquita. Llegan a la esquina y se detienen: —Ya llegamos, esta es mi casa. —No puede ser, también es la mía. —Toquemos el timbre y así sabremos de quién es.
Te estás poniendo borroso
Están dos borrachos y uno le dice al otro:
¿Quién maneja el auto?
Van dos en un auto: uno es del Real Madrid y el otro del Barça. ¿Quién maneja?
La escalera más larga
Dos borrachos muy borrachos van caminando por la vía del tren y uno le dice al otro: —¡Qué larga es esta escalera!
Ojalá las tiren al mar
Un borracho entra a un bar y le dice a su compañero: —¡Ojalá que todas esas bebidas las tiren al fondo del mar! —¿Estás en Alcohólicos Anónimos?
Los golpes en la frente
Un borrachito vuelve a su casa después de una noche de fiesta y se topa con un policía: —Disculpe que lo moleste, ¿me puede decir cuántos golpes tengo en la frente? —Tienes tres.
Jugar al exorcista
Dos borrachos van por la calle y uno le dice al otro: —Creo que me voy a casa; mi mujer me estará esperando para jugar al exorcista. —¿Al exorcista? ¿Y cómo se juega?
¿Cerveza de presión?
—Mesero, póngame una cerveza. —¿De presión?
De bar en bar
Dos amigos se encuentran y uno le dice al otro: —Mi mujer se pasa todas las noches de bar en bar. —Cuánto lo siento. ¿Bebe mucho?
Cómo se sabe que alguien está borracho
—Papá, ¿cómo se sabe que una persona está borracha? —Fácil, hijo: ¿ves esos dos hombres que vienen por ahí? Si yo estuviera borracho, vería cuatro.
El sospechoso
Un comisario está harto de los robos diarios en una panadería vecina. Reúne a sus policías y les dice: «Quiero un sospechoso hoy mismo». En la misma puerta encuentran a un borracho. —¡Este mismo, para adentro! Le meten la cabeza en una tina con agua. —¡¿Dónde está la plata?! —¿La plata? Otra vez la cabeza al agua. —¡¿Dónde está el dinero?! —¿Qué dinero? A la tercera, el borracho hace señas para que lo saquen y dice:
El camionero en el dentista
Un camionero llega al dentista muerto de miedo: —Me duele la muela. —A ver, abra la boca. —No, que tengo mucho miedo... —Mire, le doy esta botella de whisky, usted se echa unos tragos y verá cómo se le pasa el miedo. Al rato, el camionero ya dejó la botella vacía. —¿Y? ¿Se siente más valiente ahora?
Prohibido beber en el trabajo
—¡José! —grita el jefe—. ¿Acaso no sabe que está prohibido beber durante el trabajo?
¿Por qué vienes medio borracho?
Un hombre llega tardísimo y la esposa lo espera despierta: —A ver, Juan, ¿por qué vienes a casa medio borracho?
Los más sensibles
Los borrachos son los seres más sensibles que existen:
Los tres cafés
Un borracho entra a un bar: —Quiero tres cafés: uno para mí, otro para ti y otro para tu madre. —¡No te metas con mi madre! ¡Fuera de mi bar! Al día siguiente vuelve: —Quiero tres cafés: uno para mí, otro para ti y otro para tu madre. El mesero, furioso, lo saca a empujones. Al tercer día vuelve otra vez:
La lombriz en whisky
Llega un borracho al médico y el doctor le dice: —Mire, señor, usted tiene que dejar de beber. Vea lo que le pasa a esta lombriz cuando la meto en agua: ¡nada! Y ahora mire lo que pasa cuando la meto en whisky: ¡se muere la infeliz! ¿Sabe qué significa esto?
El borracho al que llamaban genio
Había un tipo tan borracho, pero tan borracho, que le decían «el genio»...
¿Tomamos un taxi?
Salen dos borrachos de un bar y uno le dice al otro: —¿Tomamos un taxi?
Apúntalo en mi cuenta
—Ponme una cerveza y apúntala en mi cuenta. —Aquí no se apunta nada.