Historias graciosas cortas
Nasreddín, Pedro Urdemales, anécdotas reales y cuentos populares con final inesperado.
El atraco en el parque
Un anciano hace ejercicio en el parque y se le acerca un joven: «Disculpe, señor, ¿no ha visto a un par de policías por aquí?». «Pues no, ¿por qué?».
En bicicleta
Los Reyes Magos le trajeron una bicicleta a Jaimito. «¡Mira, mamá, con una mano!», gritó al rato. «¡Mira, mamá, sin manos!», gritó después. Y un poco más tarde:
La herencia del cartero
—Cuando mi padre murió, a mi hermano mayor le dejó las afueras del pueblo, a mi hermano menor la parte norte y a mí todo el centro del pueblo. —No sabía que tu padre fuera rico.
El perro talentoso
—Mi perro es extraordinario: cuando quiere, baila; cuando quiere, me trae las pantuflas; cuando quiere, canta como Sinatra. —¿En serio?
El récord del rompecabezas
—Vengo a inscribirme en el libro de los récords. —¿Qué ha hecho usted? —Armé este rompecabezas en solo un año. —¿Y cuál es la dificultad?
Un honor para el príncipe
A fines de la década de 1890, Mark Twain dio una charla en el Savage Club de Londres y lo nombraron miembro honorario. Le explicaron, muy solemnes, que solo tres hombres habían recibido ese honor, entre ellos el príncipe de Gales. Twain respondió:
El lado derecho
Un huésped dormía en casa de Nasrudín cuando se apagó la vela. «Mulá, tienes una vela a tu derecha; pásamela y la encendemos».
Ojalá encuentre algo
Una noche la esposa de Nasrudín le susurró: «¡Mulá, hay un ladrón en la casa!».
Por la tarde no trabajan
Un hombre llega a la puerta del ayuntamiento y le pregunta al guardia: «Perdone, ¿por la tarde no trabajan?».
El alpinista que cayó
Dos alpinistas escalan una pared muy empinada y uno se suelta de la cuerda. «¡Juan! ¿Estás bien?». «Sí...». «¿Te hiciste daño?». «No...». «Voy a bajar a ayudarte. ¿Cuántos metros estás por debajo de mí?».
La valiente del dentista
Una mujer llega apurada al dentista con su esposo: «Necesito sacar una muela, pero sin anestesia, que tenemos prisa. Hágalo lo más rápido posible». El dentista, impresionado: «¡Qué valiente es usted, señora! ¿Cuál es la muela?». La mujer se voltea hacia su marido:
El permiso
—Jefe, ¿puedo salir hoy dos horas antes? Mi esposa quiere que la acompañe de compras. —De ninguna manera.
El abogado convincente
Al terminar el juicio, el abogado le dice a su cliente: «Gracias a mi defensa lo declararon inocente. Pero, en confianza, ¿usted robó el banco?».
El que corría tras el autobús
Un autobús con sesenta pasajeros baja una montaña a toda velocidad y detrás va un señor corriendo, desesperado. Un conductor que pasa le grita: «¡Jefe, déjelo, que ya no lo alcanza!».
¿Rezas antes de comer?
Un niño invita a un amigo a almorzar a su casa. Al sentarse a la mesa, le pregunta: «Oye, ¿tú rezas antes de comer?».
El imitador de pájaros
Un hombre va al circo a pedir trabajo. «¿Y usted qué sabe hacer?». «Imito a los pájaros». «¡Bah! Eso lo hace cualquiera». «Ah, bueno... en ese caso...».
La tinta china
—Mamá, ¿cuesta mucho un frasco de tinta china? —No, hijo, es barata, no te preocupes.
La consulta rápida
Un hombre va a un abogado: «¿Cuánto cobra por una consulta rápida?». «Mil por tres preguntas». «Vaya, ¿no es un poco caro?».
El sacacorchos
Llamada a urgencias: «¡Doctor, un amigo se tragó el sacacorchos justo cuando íbamos a cenar!». «¿Y qué han hecho?».
El verbo andar
En clase, la maestra pide: «Jaimito, conjuga el verbo andar». «Yo... yo ando... tú... tú andas...». «¡Más deprisa!».
¿Cuándo llegaste del cielo?
Un ateniense hablaba con mucha autoridad sobre los meteoros y los fenómenos del cielo. Diógenes lo interrumpió:
El pescador
Nasrudín salió a pescar con unos hombres. Ellos echaron la red al mar... y Nasrudín se tiró dentro de la red. «Mulá, ¿qué haces?».
Como pez en el agua
Dos amigos hablan de sus hijos: —El mío, en su nuevo trabajo, está como pez en el agua. —¿Ah, sí? ¿Y qué hace?
Las pastillas de la felicidad
Un vendedor ambulante pregona: «¡Pastillas de la felicidad! ¡Vendo pastillas de la felicidad!». Un hombre compra unas, se las toma y al rato vuelve furioso: «¡Oiga, pero si son aspirinas!».