De Nasreddín

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Historias graciosas de nasreddín

La esquina doblada marca lo que aún no leíste
El turbante demasiado cortoNasrudín intentó enrollarse su turbante, pero la tela no le alcanzaba. Fastidiado, la llevó al mercado y la puso a subasta. Cuando alguien la compró, Nasrudín se le acercó en voz baja y le dijo:▶ 21 sEl juez y la oreja mordidaCuando Nasrudín fue juez, llegaron dos hombres. Uno decía: «Este me mordió la oreja». El otro: «Mentira, se la mordió él solo». Nasrudín pidió tiempo, se fue a un rincón y trató de morderse su propia oreja. No pudo, perdió el equilibrio, se cayó y se rompió la cabeza. Se vendó, volvió a su sitio y dictó sentencia:▶ 29 sEl negocio de los huevosNasrudín compraba huevos a nueve por moneda y luego los vendía a diez por moneda. Alguien le preguntó: «¿Por qué vendes diez por lo mismo que pagaste por nueve?».▶ 14 sUn anillo para recordarteUn amigo le dijo a Nasrudín: «Dame un anillo, y cada vez que lo mire pensaré en ti». Nasrudín respondió:▶ 14 sLa ramaNasrudín estaba sentado en la rama de un árbol y la cortaba con un serrucho. Un hombre que pasaba le advirtió: «¡Cuidado, si cortas esa rama te vas a caer!». Nasrudín no le hizo caso, siguió cortando y, efectivamente, se cayó. Se levantó, corrió tras el hombre y lo agarró del cuello:▶ 25 sEl caballo zurdoNasrudín viajaba con una caravana y por la mañana no sabía cuál de los caballos era el suyo. Cuando todos se llevaron el suyo, reconoció por fin al suyo y se subió... mirando hacia la cola. «Mulá, ¡estás montado al revés!».▶ 19 sAbsurdasCaldo de patoNasrudín vio unos patos nadando en una fuente y corrió a atraparlos, pero todos se fueron volando. Entonces se sentó al borde de la fuente, desmigó un pedazo de pan en el agua y se puso a comérselo. Alguien le preguntó qué comía.▶ 16 sAbsurdasGracias por el camelloUn día Nasrudín se subió al púlpito y dijo a los fieles: «Den gracias a Dios de que no les dio alas a los camellos».▶ 15 sAbsurdasEl contrabandistaNasrudín cruzaba la frontera todos los días con su burro cargado de paja. Los guardias lo registraban una y otra vez: removían la paja, la mojaban, a veces hasta la quemaban, y nunca encontraban nada. Años después, uno de los aduaneros se lo encontró y le dijo: «Ahora puedes decírmelo, Nasrudín: ¿qué contrabandeabas que nunca pudimos encontrar?».▶ 25 sCon final inesperadoEl lado derechoUn huésped dormía en casa de Nasrudín cuando se apagó la vela. «Mulá, tienes una vela a tu derecha; pásamela y la encendemos».▶ 14 sCortasOjalá encuentre algoUna noche la esposa de Nasrudín le susurró: «¡Mulá, hay un ladrón en la casa!».▶ 10 sCortasCome, abrigo míoNasrudín fue a una boda con su ropa vieja y nadie le hizo caso. Volvió a su casa, se puso su mejor abrigo de piel y regresó. Esta vez el anfitrión lo recibió con honores, lo sentó a la cabecera y le dijo: «Coma usted, señor». Nasrudín tomó la manga de su abrigo, la acercó a la comida y dijo: «Come, abrigo mío». El anfitrión, asombrado, le preguntó qué hacía.▶ 31 sVer en la oscuridadEn la casa de té, Nasrudín presumía: «Yo puedo ver en la oscuridad». Alguien le preguntó: «Si es así, ¿por qué algunas noches te vemos caminando por las calles con una lámpara?».▶ 16 sEl anillo perdidoNasrudín perdió su anillo en la sala de su casa. Lo buscó un rato, no lo encontró y salió a buscarlo al patio. Su esposa le preguntó: «Si perdiste el anillo en la sala, ¿por qué lo buscas en el patio?». Nasrudín se acarició la barba y contestó:▶ 23 sNasrudín y TamerlánTamerlán invitó a comer a Nasrudín. El emperador tenía el pie apoyado en un cojín y, al ver que Nasrudín también estiraba la pierna sobre una esquina del cojín, quiso humillarlo: «Dime, cuando vas montado en tu burro, ¿qué diferencia hay entre tú y él?».▶ 22 sEl cuervo y el jabónNasrudín y su esposa estaban lavando ropa junto a un estanque cuando un cuervo bajó, agarró el jabón y se fue volando. «¡Mulá, el cuervo se llevó el jabón!», gritó ella.▶ 17 sLa escalera en ventaNasrudín apoyó una escalera en el muro de un huerto, trepó y saltó adentro llevándose la escalera. El hortelano lo vio: «¿Quién eres y qué haces aquí?». «Vine a vender esta escalera». «¿Y este es lugar para vender una escalera?».▶ 20 sLa piedra del patioUn día se discutía delante de Nasrudín sobre lo débil que se vuelve uno con la vejez. Él no estuvo de acuerdo:▶ 18 sNadie le ofrece un burroNasrudín perdió a su único burro y andaba muy triste. Un vecino le dijo: «Hermano, te veo más triste que cuando murió tu esposa». Nasrudín le explicó:▶ 23 sLas dos hijasLas dos hijas de Nasrudín fueron a visitarlo. Una estaba casada con un agricultor y le dijo: «Mi marido sembró mucho trigo; si llueve bastante, me comprará un vestido nuevo». La otra estaba casada con un fabricante de tejas: «Mi marido hizo muchísimas tejas; si no cae ni una gota, me comprará un vestido nuevo». Nasrudín suspiró:▶ 29 sCon final inesperadoEl signo del chivoLe preguntaron a Nasrudín cuál era su signo del zodiaco. «El chivo», respondió. «Mulá, ese signo no existe». «Cuando nací, mi madre consultó mi horóscopo y le dijeron que yo era del signo del cabrito». «Pero un cabrito no es lo mismo que un chivo».▶ 26 sEl centro de la TierraLlegaron a la corte unos sabios extranjeros con preguntas que nadie sabía responder, y llamaron a Nasrudín. El primero preguntó: «¿Dónde está el centro de la Tierra?». Nasrudín señaló con el bastón la pata de su burro: «Justo ahí. Si no me crees, mídelo». El segundo preguntó: «¿Cuántas estrellas hay en el cielo?». «Tantas como pelos tiene mi burro. Si dudas, cuéntalos». El tercero preguntó: «¿Cuántos pelos tiene mi barba?».▶ 37 sLas nueve monedas del sueñoUna noche Nasrudín soñó que alguien le daba nueve monedas. En el sueño regateó: «Vamos, que sean diez». Y luego: «Mejor once». En plena discusión se despertó y vio que su mano estaba vacía. Entonces cerró los ojos de nuevo, extendió la mano y dijo:▶ 19 sAbsurdasLa ropa robadaUna noche Nasrudín lavó su ropa y la dejó secando en el jardín. A la mañana siguiente la ropa había desaparecido, y él se arrodilló a darle gracias a Dios con gran emoción. Su mujer, sorprendida, le reprochó: «¿Te roban la ropa y das las gracias?».▶ 21 sEl pescadorNasrudín salió a pescar con unos hombres. Ellos echaron la red al mar... y Nasrudín se tiró dentro de la red. «Mulá, ¿qué haces?».▶ 11 sAbsurdas¿Ya estoy lo bastante lejos?Una noche la esposa de Nasrudín le dijo: «Hazte un poco más allá». Nasrudín se levantó, tomó sus zapatos y se puso a caminar. Caminó durante dos días seguidos. Al final se encontró con un hombre y le pidió:▶ 20 sAbsurdasLa sopa de la sopa de la liebreUn campesino le regaló una liebre a Nasrudín, que lo invitó a comer un buen caldo. A la semana volvió el hombre: «Soy el que te trajo la liebre», y Nasrudín lo volvió a convidar. Días después llegaron otros: «Somos los vecinos del que te trajo la liebre». Más tarde apareció un grupo todavía más grande: «Somos los vecinos de los vecinos del que te trajo la liebre». Nasrudín les dio la bienvenida y les sirvió una jarra de agua clara. «¿Y esto qué es?».▶ 32 sEl viento del huertoNasrudín entró en un huerto ajeno, arrancó zanahorias y nabos y los fue metiendo en un saco. De pronto llegó el hortelano: «¿Qué haces aquí?». «Un viento muy fuerte me trajo volando». «¿Y quién arrancó las verduras?». «El viento me zarandeaba y yo me agarraba a lo que podía; por eso se me quedaron en las manos». «¿Y quién las metió en el saco?».▶ 24 sLa palabra de un burroUn vecino le pidió prestado su burro a Nasrudín. «Lo siento, ya lo presté», respondió él. Justo en ese momento se oyó rebuznar al burro dentro del establo. «¡Pero, Mulá, si lo estoy oyendo ahí adentro!». Nasrudín le cerró la puerta en la cara y dijo con dignidad:▶ 24 sEl buey velozEl gobernador invitó a Nasrudín a un torneo a caballo. Nasrudín llegó montado en un viejo buey y todos se echaron a reír. «Mulá, ¿por qué vienes en ese buey, si no puede correr?».▶ 18 sAbsurdasLa mudanzaUna noche un ladrón entró en casa de Nasrudín, cargó con todo lo que había y se fue. Nasrudín lo siguió en silencio hasta la casa del ladrón y, cuando este iba a cerrar la puerta, se metió detrás de él. «¿Qué quieres, Mulá?», preguntó el ladrón.▶ 20 sCon final inesperadoLa olla que dio a luzNasrudín pidió prestado un caldero a su vecino y se lo devolvió con una ollita adentro. «¿Y esto?». «El caldero tuvo un hijo», dijo Nasrudín, y el vecino, encantado, se quedó con la ollita. Tiempo después, Nasrudín volvió a pedir el caldero y no lo devolvió. El vecino fue a reclamarlo. «Lo siento mucho», dijo Nasrudín, «el caldero se murió». «¿Cómo va a morirse un caldero?».▶ 30 sCon final inesperadoMigas contra los tigresUn vecino encontró a Nasrudín esparciendo migas por toda su casa. «¿Por qué haces eso?». «Para mantener alejados a los tigres». «Pero si por aquí no hay tigres», dijo el vecino.▶ 14 sAbsurdasEl pésame a la viudaCuando Nasrudín quiso casarse, pensó en una joven que conocía, pero ella prefirió a otro hombre. Años después, el marido murió de una enfermedad. Nasrudín fue a darle el pésame a la viuda y le dijo:▶ 19 sEl calendario de piedrasPara no perder la cuenta de los días del mes de ayuno, Nasrudín echaba una piedra cada día en una olla. Sin que él lo supiera, su hija echó un puñado de piedras dentro. Cuando le preguntaron qué día del mes era, Nasrudín fue a contar las piedras: ¡había ciento veinte! Para no parecer tonto, salió y dijo: «Hoy es el día cuarenta y cinco». «Pero, Mulá, el mes solo tiene treinta días».▶ 31 s
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